Bogotá, 19 de diciembre.- La Unión de Organizaciones Democráticas de América, UnoAmérica, anunció hoy la creación de una Comisión Internacional para investigar el vil asesinato de los defensores de derechos humanos Manuel Moya Lara y Graciano Blandón, a manos del Frente 34 de las FARC, hecho acaecido el pasado 17 de diciembre. Moya Lara y Blandón, formaron parte del grupo de afrodescendientes que denunció ante la Fiscalía 14 de DDHH (Proceso No 2022) los vínculos existentes entre las FARC y la ONG Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, liderada por el sacerdote marxista Javier Giraldo. Además, denunciaron el desplazamiento forzado y sangriento del que ha sido víctima la población afrodescendiente de la cuenca del río Atrato en 1997 a manos de las FARC. El 4 de febrero de 2008, Moya Lara y Graciano viajaron a Costa Rica, para denunciar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos la acción de las FARC y de la mencionada ONG Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, por sus acciones criminales en contra de las comunidades afrodescendiente de Curbaradó y Jiguamiandó.
En la misma audiencia, Moya Lara y Graciano solicitaron medidas provisionales para lograr la protección del Estado de Colombia frente a las múltiples amenazas que desde mucho tiempo atrás se cernían sobre sus vidas, la de sus familias, y las de sus representados en Puerto Lleras y Pueblo Nuevo. Irónicamente, el 17 de diciembre de 2009, justo el mismo día en que fueron torturados y asesinados Moya Lara y Graciano, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una resolución negando las medidas provisionales solicitadas 22 meses antes por los defensores de derechos humanos. Frente a estos hechos tan deplorables, UnoAmérica declara lo siguiente: Primero , manifestamos nuestra condena más enérgica por el cruel asesinato y previa tortura de los defensores de derechos humanos Manuel Moya Lara y Graciano Blandón a manos del Frente 34 de las FARC. Segundo , instamos a la Fiscalía General de la Nación de Colombia a investigar los hechos, así como los posibles vínculos del sacerdote Javier Giraldo con esta masacre. Tercero , denunciamos la omisión cómplice de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la negligencia del Estado Colombiano al no otorgar las medidas provisionales solicitadas oportunamente por los hoy mártires afrodescendientes, Manuel Moya Lara y Graciano Blandón. Cuarto , solicitamos otorgar el estatus de Alerta Temprana, con medidas provisionales y de protección efectiva a favor de los representados por Moya Lara y Blandón, entre ellos las 231 familias pertenecientes a los Consejos Menores de Puerto Lleras y de Pueblo Nuevo, y al Consejo Menor de Bocas de Curbaradó, así como a las 450 familias desplazadas representadas por el “Comité de Gestión para el Retorno”. Quinto , anunciamos la creación de una Comisión Internacional para investigar los hechos arriba mencionados, a fin de determinar las responsabilidades a que haya lugar y ejercer las acciones internacionales correspondientes. Sexto, instituimos el día 17 de Diciembre de cada año, día de duelo humanitario en memoria de los mártires afrodescendientes defensores de los derechos humanos Manuel Moya Lara y Graciano Blandón.
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